Cartografías, itinerarios y mecanismos de expulsión/exclusión en el sistema sanitario: un análisis comparativo y feminista interseccional

Cuando el estado es violento

La violencia contra las mujeres, niñas y disidencias sexuales es sistémica e incesante. Desde la familia a la escuela, pasando por el juzgado y el centro de salud, la violencia vulnera nuestra soberanía corporal, produce fronteras sociales y conculca nuestros derechos, disciplinándonos y gobernándonos a través del daño.

Como dispositivo de dominación y argamasa macabra de la sociedad cis/hetero/patriarcal en este capitalismo tardío, cada vez más depredador, la violencia se declina y se conjuga en todas las instituciones que recorren la estructura social. La violencia no es, pues, una anomalía que se pueda extirpar con un bisturí, sino un modo específico de cohesión social que desdibuja los límites entre la guerra y la paz.